6

LOS RIESGOS DE MEZCLAR ALCOHOL CON MEDICAMENTOS

Consumir alcohol cuando se está en tratamiento con un fármaco, puede ser una mala decisión, ya que muchos medicamentos son metabolizados en el hígado, al igual que las bebidas alcohólicas, lo que origina que ambos tipos de sustancias compitan por ser asimiladas primero. 

 

SÍNTOMAS AL MEZCLAR MEDICAMENTOS Y ALCOHOL

Aunque los síntomas pueden variar según cada persona, aquí os dejamos una lista de los efectos secundarios más comunes según el tipo de medicamento: 

  • Antibióticos: puede causar reacciones graves como náuseas, vómitos, enrojecimiento del rostro, dolor de cabeza y aceleración del ritmo cardiaco. 
  • Alergias, resfriados y gripe: letargo y mareos. 
  • Indigestión: aceleración del ritmo cardíaco, cambios repentinos en la presión sanguínea y aumento de los efectos del alcohol. 
  • Ansiedad: falta de memoria, comportamiento inusual, dificultad para respirar o respiración lenta, mareos o letargos. 
  • Colesterol: enrojecimiento del rostro, escozor y hemorragias estomacales.
  • Depresión: letargo, mareos, aumento de la depresión, deficiencia del control motor, problemas cardíacos y aumento de la presión sanguínea. 
  • Diabetes: hipoglucemia, vómitos, dolor de cabeza, aceleración del ritmo cardíaco, náuseas, debilidad y cambios repentinos en la presión arterial. 
  • Infecciones: aceleración del ritmo cardíaco, cambios repentinos en la presión sanguínea, dolor de estómago, vómitos, dolor de cabeza y enrojecimiento del rostro. 
  • Problemas de sueño: letargo, somnolencia, mareos, dificultad para respirar, problemas de memoria y comportamiento inusual. 

 

¿Quién tiene más riesgo de sufrir reacciones adversas? 

Las personas mayores corren más riesgo de sufrir reacciones adversas debido a las interacciones entre alcohol y medicamentos. ¿Por qué? Porque el proceso de envejecimiento disminuye la velocidad con la que el cuerpo metaboliza el alcohol, por lo que este permanece en el sistema por más tiempo. 

Recuerda que los medicamentos son efectivos siempre y cuando se consumen adecuadamente, cualquier pequeña cantidad de alcohol puede conllevar otro problema de salud. ¡Sé responsable y no tomes alcohol si estás siguiendo un tratamiento!

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *